sábado, 30 de diciembre de 2006

Siempre igual


Me pudro en un intento estúpido de volver a salir a flote. Me marchito poco a poco y no lo entiendo. Los mismos errores, los mismos fallos año tras año y el mismo desenlace. Te miras al espejo preguntándote "cómo puedes ser tan jodidamente estúpido" y sabes que eres capaz de tragarte todo el orgullo que tengas sólo por aquello que sientes. Y no te importa. Nadie te lo pide, pero lo haces, porque quieres hacerlo. El corazón se encoge y escupes a tus malditos sueños porque puede que ya no vuelvan. Y sientes miedo. Un escalofrío tan grande que te hace replantearte demasiadas cosas. Todavía no aciertas a comprender el objetivo de tu vida cuando estropeas aquello que más te importa. Sea o no normal. Y miras a la luna, y siempre está ahí, pero esta vez te mira desafiante y una voz interior te machaca y te pule, porque has sido tú y sólo tú quien la ha cagado. Intentas ser fuerte, racional, pero las lágrimas fluyen y los sentimientos te desbordan, y no puedes evitarlo, y siquiera quieres porque eso te hace sentir mínimamente humano. Las ilusiones te hacen daño porque son de tu propia fantasía y no puedes luchar contra ella. Siempre vencerá. Recuerdas. Y vuelves a tener miedo. MIEDO. MIEDO. MIEDO. MIEDO. Auténtico pánico, incluso por escribir y la posterior reacción. Aunque lo necesites de verdad.

Te ahogas en un suspiro y en un vaso, pero no de alcohol, sino de tus propias lágrimas. Intentas calmarte y no puedes, porque quieres hablar, quieres dar marcha atrás, quieres ahorcarte con tu propio cordón umbilical, como siempre. Y te miras desde fuera y te das auténtica pena, y asco. Porque te has convertido en un sumiso de tus sensaciones, y no te importa. Y vuelves a sentirte débil. Y sin nada de ganas de nada. Lo miras todo, y lo recuerdas todo, otra vez. Y las lágrimas son ácidas y caen lentamente perforándote. Y vuelves a recordar el porqué de tu puto miedo. Una página que quizás jamás debiste visitar ni por curiosidad, que te hizo dudar momentáneamente. Una mirada y una sensación de anhelo que percibiste que tal vez no era cierta. Pero todo se va a la mierda, como siempre, y sigues siendo el único culpable. Aunque sigues escribiendo. El dolor de cabeza que tú mismo te has creado te está taladrando las sienes, y te da igual. Te da igual si eres cursi, romántico, o si vuelves a tirarte sin cuerda. Te da igual que si te desbordas, si lo intentas dar todo, aunque no puedas. Pero todo se ha ido a la mierda, otra vez.

Y sólo te queda un consuelo, el de un amigo, demasiado fiel, que es el miedo, pues nunca se irá con otro.

viernes, 29 de diciembre de 2006

Me defino como

Lee esto, si te gusta, sigues, si no, me cierras. Es simple.

Puedo ser muy bueno o muy desgraciado. Todo depende. Por lo general, no hago ningún mal a nadie, pero a nadie le gusta que le jodan y es ahí es cuando puedo sacar mi peor faceta. Soy lo más sincero que puedo, aunque soy algo reservado. Me cuesta mucho exteriorizar lo que siento, o cómo me encuentro. Tal vez por ello casi nadie me conoce realmente. Muchas de las cosas que hago parecen ser por llevar la contraria o por ser distinto y salirme de los esquemas, pero van intrínsecas en mí, no es algo que pueda evitar, ni que quiera hacerlo. Me gusta como soy, aunque, como todos, tengo mis partes malas que intento cambiar en la medida de lo posible. Siempre siendo yo. Soy una mezcla de todo, siempre depende de la situación y la persona. Me guío mucho por mi instinto, por lo que me transmita la gente. Me gusta ponerme en el pellejo de las personas e intentar comprenderlas. Mis problemas, normalmente, me los guardo para mí, y si necesito ayuda sé que la tengo de parte de mi gente, que son los mejores. Aunque si alguien está mal, ofrezco mi ayuda sin que me la pida. Da igual que no le conozca, que sea por Internet, o alguien llorando en la calle, ayudaré en lo posible e intentaré hacerlo lo mejor que pueda. ¡Ah! Otra cosa que añadir... Soy antifascista a muerte. Pero, ¡ojo! no soy intolerante. Si me respetan, yo respeto. Si no, que les metan una piña por el culo. Suelo pensar mucho las cosas antes de actuar, menos en el amor, que eso aún me viene grande, soy demasiado joven xD. Soy completamente ateo me cohíben mucho las religiones, pero respeto a los creyentes, mientras no traten de imponerme su dogma. Aprecio mi libertad por encima de todo. Y tengo lo que se dice carácter. Puedo ser muy borde. Pero es raro que me enfade. Eso sí, si me mosqueo, huye.


En cuanto a mis partes malas... Soy pesimista con todo lo referente a mí (aunque siempre, hay excepciones), suelo rallarme mucho, pero nunca lo vas a notar si no me conoces realmente... Confío bastante en las personas, aunque, como a todos, me hayan hecho daño. Ni soy rencoroso, ni vengativo, generalmente olvido y perdono, pero en ocasiones, no es fácil... También puedo resultar muy hablador, o muy callado, según la situación. A priori la gente suele confundirse mucho conmigo, pero, sinceramente, me da igual... Ahí se demuestra quien tiene interés y quien no.

jueves, 28 de diciembre de 2006

Sé que a nadie engaño



No soy lo que ves, piensas que me conoces, pero no es así. No sé quien soy, y no me interesa saberlo. Intento vivir con lo que tengo, no, no me quejo, ni odio la felicidad del resto, pero si detesto a aquellos que obtienen las cosas sin luchar, detesto a aquellos aprovechadores que solo con su linda carita pueden conseguir lo que sea.

Miro las venas en mis muñecas, ansío un corte trasversal en ellas. ¿Por qué debo seguir si no tiene sentido hacerlo? No creas que estoy loco, no me juzgues, porque no eres mejor, pero tu no tienes mis problemas, y no digas la falsedad de siempre, aquel cántico autocompasivo “todos tenemos problemas” porque NO es cierto, te invito a que entres a mi mundo, que despiertes solo y te acuestes solo, un mundo en donde las personas que quieres están muy lejos, donde nadie llama ni dicen te quiero. No, tu no vives en un mundo así, entonces no digas que tienes problemas, no digas que hay esperanzas, eso tu no lo sabes.¿Quieres intercambiar puestos? Lo haría con gusto, ven, vive en mi casa, donde o hay gritos histéricos o hay un silencio enloquecedor, ven, sigue mi camino, ¿qué harás cuando veas transcurrir cinco años de tu vida sin ninguna sorpresa, sin nada.?

Sabes lo que es encontrar por fin gente que te comprende y te quiere, y luego sentir que te abandonan, que te dejan en el camino, y ¿por qué no habrían de hacerlo?, si solo soy el peso muerto hundiéndome en la superficie, llevando a otros con migo.

No estoy aquí por mi, estoy por ellos, por los que todavía creen en que puedo salir del hoyo, por los que son sinceros en sus palabras. Porque aquellas personas yo las quiero, porque a pesar que me hundo, tratan de llevarme a la orilla, y espero algún día, demostrarles cuanto les aprecio.

Sé que a nadie engaño, siempre seré lo mismo que soy.

En mi comienzo está mi fin

Bueno, hace muy poco estaba acostumbrado a escribirle a una persona especial casi todos los días, pero ahora no puedo hacerlo, así que decicí crear este blog, para seguir escribiendo y no enloquecer, necesito hacerlo.....

Y por cierto, gracias Lirael por ayudarme en estos momentos!, no quiero llorar por el sol que se ha ido, ya que las estrellas todavía resplandecen a lo lejos