Sé que a nadie engaño
No soy lo que ves, piensas que me conoces, pero no es así. No sé quien soy, y no me interesa saberlo. Intento vivir con lo que tengo, no, no me quejo, ni odio la felicidad del resto, pero si detesto a aquellos que obtienen las cosas sin luchar, detesto a aquellos aprovechadores que solo con su linda carita pueden conseguir lo que sea.
Miro las venas en mis muñecas, ansío un corte trasversal en ellas. ¿Por qué debo seguir si no tiene sentido hacerlo? No creas que estoy loco, no me juzgues, porque no eres mejor, pero tu no tienes mis problemas, y no digas la falsedad de siempre, aquel cántico autocompasivo “todos tenemos problemas” porque NO es cierto, te invito a que entres a mi mundo, que despiertes solo y te acuestes solo, un mundo en donde las personas que quieres están muy lejos, donde nadie llama ni dicen te quiero. No, tu no vives en un mundo así, entonces no digas que tienes problemas, no digas que hay esperanzas, eso tu no lo sabes.¿Quieres intercambiar puestos? Lo haría con gusto, ven, vive en mi casa, donde o hay gritos histéricos o hay un silencio enloquecedor, ven, sigue mi camino, ¿qué harás cuando veas transcurrir cinco años de tu vida sin ninguna sorpresa, sin nada.?
Sabes lo que es encontrar por fin gente que te comprende y te quiere, y luego sentir que te abandonan, que te dejan en el camino, y ¿por qué no habrían de hacerlo?, si solo soy el peso muerto hundiéndome en la superficie, llevando a otros con migo.
No estoy aquí por mi, estoy por ellos, por los que todavía creen en que puedo salir del hoyo, por los que son sinceros en sus palabras. Porque aquellas personas yo las quiero, porque a pesar que me hundo, tratan de llevarme a la orilla, y espero algún día, demostrarles cuanto les aprecio.
Sé que a nadie engaño, siempre seré lo mismo que soy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario